Según la definición dada por el INEGI: “los trabajadores independientes, o freelancers, son profesionistas que se emplean por su cuenta, como informales, cuentapropistas o personas que trabajan desde su hogar sin estar dados de alta en la nómina de alguna empresa. Los trabajadores independientes disponen de sus propias herramientas o medios de producción y buscan su materia prima y/o clientes; son dueños del bien o producto que elaboran o que venden; deciden cómo y dónde promover sus productos y/o servicios enfrentando el riesgo económico de perder o ganar”.

En México, los trabajadores independientes se encuentran desprotegidos por la ley. Sus contrapartes, en cambio, empleados registrados en la nómina, gozan de protecciones que pueden llevar a una empresa a la quiebra si se suscita un juicio laboral. Por ejemplo, una empresa está obligada a mantener un contrato con su empleado, aún cuando éste haya incurrido en ilegalidades, si la empresa no tiene manera de comprobar el delito ante la ley. En cambio, organizaciones y empresas se aprovechan de la figura de los freelancers para contratar trabajadores temporales a los cuales no se les otorgan ni contratos ni prestaciones de ley. En México, hay tres freelancers por cada oficinista con horario completo de 8 horas al día.

Hay que distinguir entre los freelancers involuntarios -como empleados que trabajan con horario de oficina sin gozar prestaciones o contrato -de los voluntarios. Estos últimos son trabajadores independientes que, aprovechando herramientas tecnológicas, horarios flexibles y disponibilidad de tiempo, son remunerados por distintos clientes para los cuales trabajan. En nuestro país, las precarias condiciones de trabajo que ofrece el mercado han orillado a la población joven a esta opción. Además, la idea suena muy atractiva. En la mente de un joven recibir $100 por un trabajo como freelancer, significa no tener que descontar de 20-30% de impuestos. Entonces, los $100 quedan “libres”. ¿Dónde está el truco? Primero que nada, el SAT en México, obliga a reportar y pagar impuestos por todo tipo de actividades que generen remuneración, aunque no trabajes formalmente para una empresa. De hecho, a partir del 2020 el SAT decidió investigar todo depósito mayor de $15,000 no declarado -no querrás ser auditado o recibir una multa fiscal.

Además de los impuestos de ley, un freelancer tiene que proveer los servicios, material, y herramientas necesarias para laborar. Un programador tiene que pagar por su computadora, internet, por ejemplo. Pero los trabajadores autónomos se enfrentan también a otro tipo de desventajas.

 

Vulnerabilidad de los freelancers o empleados independientes

Según cuotas publicadas por el IMSS, una persona que no es derechohabiente, tiene que “en caso de resultar enfermo y de terminar en el Seguro Social, pagar 3,497 pesos por una intervención quirúrgica o 34,509 pesos por un día en terapia intensiva. 7,256 por un día de hospitalización o 1,001 pesos por una consulta de especialización.” Y no estamos hablando de una enfermedad larga y grave, donde solventar gastos sería parcialmente posible con un sueldo de $500,000 al año -realidad muy lejana a la de los freelancers en México.

Otro punto vulnerable se refiere a las pensiones de retiro. Los babyboomers fueron la última generación en México que se retiraron con una pensión aceptable; ya que la ley cambió en este sentido, la generación X, millenials y futuras generaciones no gozarán de este tipo de jubilación -aunque por lo menos aquellos empleados registrados en nómina tendrán un Afore. Es apremiante la necesidad de la creación de un mecanismo que afilie a los independientes al Sistema de Seguro Social.

¿Cómo puede un freelancer prepararse para el retiro?

Un empleado de una empresa deduce de su sueldo la aportación para su retiro, o Afore. ¿Qué puede hacer un freelancer? De igual manera, un trabajador independiente puede crear su Afore y prepararse para una jubilación.

         Ventajas de tener Afore si eres freelancer

  • Puedes ahorrar voluntariamente para tu jubilación. Estos ahorros pueden ser deducibles de impuestos.
  • Existen diferentes plazos y situaciones en los que puedes retirar tus recursos.
  • El monto del Afore puede ser heredado (puedes dejar protegidos a tus seres queridos al nombrarlos beneficiarios.)
  • El ahorro no tiene límites mínimos o máximos; puedes ahorrar de acuerdo a tus posibilidades.
  • Tus ahorros están protegidos por la CONSAR, por lo que puedes estar tranquilo.

Si eres freelancer y no tienes seguro de gastos médicos de una institución privada, valdría la pena que te afiliaras al IMSS. Estar afiliado te permite:

  • Incapacitarte en caso de enfermedad o accidente.
  • Acceder a servicios médicos, hospitales, y obtener medicamentos.
  • Acceder a otras prestaciones tales como guarderías.

Para conocer los montos que los trabajadores independientes tendrían que aportar para ser afiliados, el IMSS creó una calculadora online, que puedes consultar aquí.

 

Problemas comunes al ser freelancer y cómo protegerse:

  •         Son contratados por empresas fantasmas. Lamentablemente, una realidad para los trabajadores independientes. Existen startups, o pymes fantasmas que contratan autónomos para sus proyectos y luego desaparecen. ¿Qué hacer? Pide los datos legítimos de la empresa, investiga online y asegúrate de que no sea ficticia.
  •         Hacen primero el trabajo y les prometen el empleo después. Es cierto que en muchos trabajos existe un periodo de prueba; pero esto no significa que tengas que trabajar gratis para nadie. ¿Qué hacer? Si la prueba que te piden es sencilla y rápida, podrás acceder a realizarla sin costo. Sin embargo, procura pedir aunque sea un pago simbólico y te podrás dar cuenta si las intenciones de la empresa son honestas y se trata de una organización seria. Cuando inicié mi aventura como escritora freelancer, me topaba con clientes que me pedían pruebas gratis y luego desaparecían con mi trabajo. Desde entonces me autoimpuse una regla de cobrar, aunque sea un mínimo por las pruebas que hago. Puedes sentir que vas a espantar a tus clientes potenciales, pero realmente estás ahuyentando a los estafadores. Quien quiera tu trabajo, va a pagar por ello. Nadie acude a una tienda a pedir unos pantalones de “prueba” para ver si le va a gustar esa marca. “No hay tal cosa como una comida gratis” -dice el dicho.  
  •         No les pagan, o tardan mucho en pagarles.  Al trabajar 100% por tu cuenta, puedes ser víctima de fraude, o esperar mucho tiempo para ser remunerado. Si trabajas para una plataforma de independientes tales como Freelancer, Upwork y otras, tienes la ventaja de estar más protegido contra fraudes, y asegurar el pago siempre y cuando el trabajo sea entregado.  ¿Qué hacer? Una manera de comprometer a tus clientes es pedir un pago por adelantado, de manera que si el proyecto se cancela, o el cliente no te responde, por lo menos no tendrás tantas pérdidas. También puedes hacer un contrato con tu cliente donde se especifiquen tiempos de entrega y condiciones de pago.

 

¿Cuánto puedes ganar como freelancer?

Son muchos los freelancers que no tienen ni idea de cómo cobrar su trabajo. Aquí están algunos consejos sencillos:

  •         Ten en cuenta tus gastos. Tendrás que incurrir en gastos como materiales y servicios para poder realizar un proyecto. Asegúrate que dicho costo está incluido en el monto que acuerdes con tu cliente.
  •         Margen. Algunos trabajadores independientes fijan sus tarifas en base al margen que quieren obtener. Por ejemplo, si realizas un trabajo que te costó $70, el precio que fijas con tu cliente es de $100 para asegurar un 30% de ganancia. Un margen menor de 20% es considerado demasiado bajo (todo depende del tipo de servicio o producto que ofrezcas).
  •         Tarifas por hora. Hay servicios que es más sencillo cobrarlos por hora. En este caso será recomendable llevar una bitácora de las horas trabajadas, multiplicarlas por la tarifa acordada y ése será el precio del proyecto. Hay muchos sitios online donde puedes consultar las tarifas más aceptadas en el mercado para tu tipo de trabajo.

Áreas de oportunidad

Una persona puede lanzarse como autónomo en cualquier ramo. Desde contador, hasta compositor de nanas para niños, sin embargo, hay ciertas áreas donde las oportunidades de trabajo independiente han proliferado en tiempos recientes: finanzas y administración, ventas en línea, marketing digital, soportes a canales de ventas, redacción, desarrollos web, y actividades legales.

Reflexiones finales

Ser freelancer trae consigo mucho beneficios y satisfacciones tales como organizar tu propio tiempo, y tomar proyectos que realmente te agraden. Sin embargo, los retos a enfrentar son varios: desde vulnerabilidad y desprotección ante la ley, riesgo de estafas, y falta de seguridad. Las dificultades mundiales de los últimos años trajeron, entre muchas otras consecuencias, un cambio de mentalidad en cuanto a como se hacen los negocios. Convertirse en freelancer se conviritió prácticamente en la única opción de trabajo para miles de mexicanos. Si deseas sumarte a este grupo, o ya eres parte de él, te recordamos: conoce tus habilidades y capacidades; elabora presupuestos y cíñete a ellos; nunca combines tus finanzas laborales con las personales; sé organizado con tus inversiones, ahorros y gastos. Sé disciplinado con tu tiempo, y, sobre todo, entrega trabajo de calidad. Si tú eres tu propio jefe ¡no lo querrás defraudar!

Una última consideración: piensa en grande; para muchos freelancers, el trabajo independiente ha sido la semilla para crear emprendimientos mayores y mantén en tu radar la posibilidad de crecer.